El comienzo

En el último número de Punto de Vista, Beatriz Sarlo reveló que los fundadores de la revista argentina buscaban “a una publicación que no aspira a la actividad conservadora de recopilar buenos artículos, sino a que viren los ejes del debate”. Una década después del cierre de la revista, aproximadamente, Peixe-elétrico surge en Brasil con la misma intención de mover el debate de ideas, sobre todo en el ámbito del arte.

 

Nuestro enfoque es el libro, en lo que en él hay de más amplio y universal: el poder de instigar, provocar y hacer con que la cultura gane movimiento. Punto de Vista también inspira nuestros sueños: queremos pasar treinta años publicando el periódico que ese número cero inaugura.

 

Cuando empezamos a pensar en la revista, no imaginábamos ningún tipo de constelación. Más que estrellas de las letras, hemos buscado a nombres que sabíamos tener alguna cosa distinta que decir sobre el mundo contemporáneo. Pensamos en Juan Villoro, por ejemplo, sobre todo por su increíble novela Arrecife y por su trabajo periodístico que a ratos llega por acá. Un texto del autor sobre la masacre de Ayotzinapa nos instigó hasta el punto de arriesgarnos, con osadía y esperanza, a escribirle preguntando su opinión sobre los últimos libros publicados en Latinoamérica. A los desconocidos admiradores brasileños, Villoro contestó con generosidad e interés por la nueva revista, enviándonos un texto sobre Ricardo Piglia.

 

Así que, desde México, volvemos al sur. Piglia fue uno de los colaboradores fundamentales de Punto de Vista y, sin buscarlo, Villoro nos remitió otra vez a nuestro ejemplo principal. Conocíamos a una encuadernación en rústica que el grande autor de Respiración artificial había publicado por ocasión de la Feria del Libro de Guadalajara del 2014. Faltaba con que nos autorizase a traducirla y publicarla. Otra vez contamos con la generosidad de los grandes.

 

Con la respuesta positiva de dos de los más grandes escritores contemporáneos de Latinoamérica, Peixe-elétrico surgió.

Villoro y Piglia resaltan el papel decisivo del lector frente a un libro, cuyo destino, dicen, depende del tipo de lectura que va a recibir. Los caminos de una cultura – parafraseándolos – está en las manos del diálogo que las obras van a establecer con su público.

 

Peixe-elétrico pretende instalarse en el mundo contemporáneo a través de su independencia. Si Punto de Vista siempre vivió de sus ventas, es también así que vamos a enfrentar los próximos treinta años.  El formato e-book reduce una parte de los costos y, a la vez, permite una distribución universal. Además, al contrario de un sitio en la web, mantiene el aspecto de revista. Estamos entre la innovación y la tradición.

 

Por su combatividad y calidad editorial, otra revista que nos sirve de inspiración es la New Left Review. Con la revista británica firmamos un acuerdo para publicar algunos de sus textos aún inéditos en portugués. Para el segundo número de Peixe-elétrico, está previsto el último ensayo de Fredric Jameson publicado por NLR, cuyo título, “The Aesthetics of Singularity”, aclara un poco nuestras intenciones.

 

Procuramos tejer las redes a que nuestros textos apuntan. Alcir Pécora mencionó a un artículo de Boris Groys y, inmediatamente, buscamos al filósofo ruso que, fortaleciendo la generosidad que se abrió desde que pensamos por primera vez en la revista, aceptó participar.  Él hará parte del próximo número de Peixe-elétrico. Ya Pécora aparece en la edición de estrena con un largo e importante texto sobre la crisis en las humanidades, presentando el concepto de crisis sin juicio de gusto, lo que lo hace más provocador y abierto al debate.

 

A pesar del número de estrena discutir cuestiones sobre todo literarias, nuestra revista no se limita a un género del arte en particular. Lo único que no queremos es que el contenido sea tibio. En el ámbito de la música, Leonardo Martinelli pone en discusión algunos puntos relacionados al canon estético específico de ese arte.

 

La poeta portuguesa Matilde Campilho, dueña de una poética muy peculiar y perturbadora, nos envía una reseña también especial. Si por un lado nuestra propuesta es publicar ensayos más largos, por otro no dispensamos ese género tan prolífico: en cada edición, habrá al menos una reseña. En el próximo número, Elias Thomé Saliba analizará el polémico O reino que não era deste mundo, del historiador Marcos Costa.

 

Peixe-elétrico no tendrá limitación de espacio: si nos llega un texto de cien páginas que nos interese, se lo publicaremos sin cortes, divisiones o trabas. Si es un texto que asusta, aún mejor.

 

Pensando en las bases del texto de Marcelo Moreschi, tal vez sea ese el otro lugar a que miramos: del susto, ya que no queremos apaciguar ningún choque. Todo lo contrario: del conflicto quizás surja algún tipo de luz. Producir cultura es generar incomodo.

 

Choques y sustos son llevados al límite en las imágenes que ilustran la edición cero: la performance O globo da morte de tudo, de Nuno Ramos y Eduardo Climachauska. En el caso de los dos artistas emblemáticos, la decisión de colocar todo abajo sirvió como motor para la producción de una obra de arte singular y inquieta. Las imágenes no podrían ser más adecuadas a una estrena.

 

Es justamente de ese tipo de cortocircuito que pretendemos sacar nuestra energía. Peixe-elétrico se sitúa, por fin, en ese ambiente: es revoltosa, rebelde y sublevada. El lugar ideal para que el pensamiento si insinúe y la reflexión se mueva de aquí para allí.  

 

 

 

Los editores

julio del 2015